28/6/09

Desafío

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Dejas la luz encendida y la puerta entre abierta,
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mientras ella dibuja puñales en tu sombra embriagada
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por los tragos indebidos de una vida sin segundos.
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Te compadeces de tu propio eco abrazando el aire de sus suspiros,
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ella intenta huir del camino que tus débiles manos sangran

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en un lienzo interminable e imaginario.

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Maldices el día en que desafiaste tu imagen en el espejo,
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el día en que desgarraste tus raíces arañando tu alma,

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el día en que encerraste la suya…

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Ella desde entonces sueña con ser libre.
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Apaga la luz y cierra la puerta
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Vida
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18/6/09

Por ese camino de abrazos y besos entre Madrid y Valencia

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Todavía permanezco envuelta en un aura flotante y emocionada.
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Algo más seguras de nuestros pasos pero tan expectantes como a primeros de mayo, nos fuimos de nuevo a Madrid. Disfrazada de sentimientos infantiles compré revistas y chuches, inconscientemente pagué tres horas y media de más risas. No recuerdo las veces que repetí lo increíble que me parecía cumplir sueños tan fácilmente…
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Pocas personas entienden la multitud de sensaciones que recorren mi cabeza y mi cuerpo en momentos así. Gracias compañera de viaje, por todas esas historias que ya podemos guardar para contar a nuestros futuros hijos, y por todas esas historias que aún nos quedan por trazar, ¡estamos viviendo una segunda y plena adolescencia!
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Te vi en la puerta del Libertad 8, siempre me resultan más que violentas ese tipo de situaciones, en las que dirías de golpe mil palabras pero con suerte quizás dices sólo una y entrecortada por inútiles pausas. Es lo que me suele pasar cuando sabes de antemano la sensibilidad y la grandeza que invaden almas como la tuya, que suspiran letras capaces de impregnarse y agarrarse a ése organo irracional como en su día cierto nombre se tatuó en mi piel. Me sentí muy cercana a tu forma de pensar, a tu forma de transmitir emociones con palabras, aunque yo no haya puesto melodía a ninguno de mis escritos. Y aunque jamás pueda recitar mis versos unidos a una dulce melodía, con luz tenue, respirando complicidad, tal y como hiciste tú el pasado 9 de junio….
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Admiro a las personas que como tú son luchadoras, que dejan un legado que cantar, unas historias sinceras que contar e innumerables sensaciones eternas.


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Gracias Marwan.
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Vida

1/6/09

Los acordes de tu guitarra y tu voz


Han pasado varios días y todavía no me había animado a escribir sobre ciertas cosas que rondan en mi cabeza… Desde hace un mes aproximádamente tengo la sensación de estar viviendo una vida completamente distinta. Me cuestiono mucho si el mundo está cambiando o por el contrario soy yo la que tanto ha variado en gustos, preferencias, lugares y personas. Supongo que me hago mayor… Esa es mi temprana conclusión, mi diagnóstico inicial o mejor aún mi estado anímico actual. Ideas que se enfrentan, porque como dice una gran amiga, estoy viviendo de nuevo los 17 años pero con la libertad de 27, y eso creerme que es todo un placer.
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Hace poco leí un libro que habla sobre el “flow”, que brevemente se define como un estado en el que la persona se encuentra completamente absorta en una actividad para su propio placer y disfrute, durante la cual el tiempo vuela y las acciones, pensamientos y movimientos se suceden unas a otras sin pausa. Todo el ser está envuelto en esta actividad, y la persona utiliza sus destrezas y habilidades llevándolas hasta el extremo. La persona está en flow cuando se encuentra completamente absorbida por una actividad durante la cual pierde la noción del tiempo y experimenta una enorme satisfacción.
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Pues eso es exactamente lo que sentí en el concierto de Luis Ramiro, joven cantautor con un talento oculto entre letras y acordes llenos de cariño y crítica que envuelven a cualquier persona capaz de sentir más allá… Dos horas de emociones y sentimientos que paseaban tranquilos entre la felicidad y la melancolía. Por un momento cerré los ojos y me sentí completamente feliz. Los acordes de tu guitarra y tu voz, en ese momento se podía haber acabado el mundo, no hacia falta nada más. Gracias.

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No me atreví a pedirte “Sálvame”, entre otras cosas, porque no sabía bien como explicarte por qué quería esa canción, simplemente cuando la escuché por primera vez, tuve la sensación de que era mía…
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Vida
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