7/2/10

Tiempos de incertidumbre


La duda de no hallarte hace vagos mis días
y somnolientos pasean por cada hora contaminada
suplicando al infinito que vida sólo hay una.



Latente permanece el último destello de certeza,
ése que no ha sido disfraz, ni si quiera abrigo
en benévolos despertares en los que derroché caricias.


Y el eco de tu sí quiero resuena en mi latido congelado
convirtiendo mis sueños en amor líquido.
No hay clemencia para asesinos de promesas.


Vida
.