16/6/14

Demasiado perfecto

Verte dormido y desnudo tras nuestras noches de guerra
hizo que olvidara las palabras
tregua
paz
espera y
castidad.
Que jodidamente bonito era tu cuerpo meciendo ganas de mundo,
de explorar cada poro de esta piel
que quiso contarte su infancia de ausencias,
para que así entendieras que no necesitaba un hogar para quedarme,
si no una cama en la que gritar revolución.

Y lo hiciste bien,
arrancaste trozos de vida mal curados
diste un giro al calendario de mis días,
conseguiste que pensara que a veces,
es mejor dejarse la ingenuidad al borde de la espalda
como quien pone un pie en el precipicio,
buscándolo todo
queriendo nada.

Gracias.

Desde que ya no me robas horas de sueño
en mi sonrisa duermen bocas que prometen algo más
que noches jodidamente perfectas.
 

Vida

1 comentario:

El aspirante a crápula dijo...

Una buena manera de intentar sobrevivir al amor. Ya nos dirán sus próximos poemas si lo consigue. Aunque no me atrevo a decirle para qué, le deseo suerte.