23/3/15

Nunca es tarde para recuperar el sueño


Apareciste una noche de octubre
en la que todavía conservaba furia
y ganas de rendirme.
En mis bolsillos, puñados de dudas
y horas malgastadas.

Nunca es tarde para recuperar el sueño.
Llevo media vida vistiendo de adioses el futuro.

Y por qué huir de ti
si de tu espalda cuelgan
las promesas que un día perdí
los planes que dejé de esperar
la posibilidad de descubrir
que hay mil formas de beberse el miedo.

Ahora sé que existes,
y cuando duermes a mi lado,
cicatrizan los versos del pasado.
 

Vida

1 comentario:

El aspirante a crápula dijo...

Nunca es tarde. Lo celebro.