Han pasado varios días y todavía no me había animado a escribir sobre ciertas cosas que rondan en mi cabeza… Desde hace un mes aproximádamente tengo la sensación de estar viviendo una vida completamente distinta. Me cuestiono mucho si el mundo está cambiando o por el contrario soy yo la que tanto ha variado en gustos, preferencias, lugares y personas. Supongo que me hago mayor… Esa es mi temprana conclusión, mi diagnóstico inicial o mejor aún mi estado anímico actual. Ideas que se enfrentan, porque como dice una gran amiga, estoy viviendo de nuevo los 17 años pero con la libertad de 27, y eso creerme que es todo un placer.
.
Hace poco leí un libro que habla sobre el “flow”, que brevemente se define como un estado en el que la persona se encuentra completamente absorta en una actividad para su propio placer y disfrute, durante la cual el tiempo vuela y las acciones, pensamientos y movimientos se suceden unas a otras sin pausa. Todo el ser está envuelto en esta actividad, y la persona utiliza sus destrezas y habilidades llevándolas hasta el extremo. La persona está en flow cuando se encuentra completamente absorbida por una actividad durante la cual pierde la noción del tiempo y experimenta una enorme satisfacción.
.
Pues eso es exactamente lo que sentí en el concierto de Luis Ramiro, joven cantautor con un talento oculto entre letras y acordes llenos de cariño y crítica que envuelven a cualquier persona capaz de sentir más allá… Dos horas de emociones y sentimientos que paseaban tranquilos entre la felicidad y la melancolía. Por un momento cerré los ojos y me sentí completamente feliz. Los acordes de tu guitarra y tu voz, en ese momento se podía haber acabado el mundo, no hacia falta nada más. Gracias.
.
No me atreví a pedirte “Sálvame”, entre otras cosas, porque no sabía bien como explicarte por qué quería esa canción, simplemente cuando la escuché por primera vez, tuve la sensación de que era mía…
.
Vida
.