14/9/08

La vida puede ser muy divertida



El jueves pasado, rumbo a Menorca, un niño de unos 5 años me recordó lo divertida que puede ser la vida.
Unos minutos antes de despegar le decía a su mamá que él no tenía miedo a volar, y que le gustaría tener alas como a veces ha soñado para así hacerse amigo de algún pájaro.
Cogiendo la altura de vuelo no paraba de gritar; - ¡Qué guay mamá! ¡Estamos volando! ¿Veremos pájaros? ¡¿Ves como no tenía miedo?!
Durante la hora de viaje no dejó ni un segundo de apreciar cada detalle que veía por la pequeña ventanilla...
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Y es que... Todo depende de los ojos con que miremos las cosas.
Me encantó observar y escuchar a ese niño lleno de vitalidad, inquieto. Me sorprendió tanto verlo contando nubes! Hoy en día uno no pierde el tiempo en esas cosas... Pero sin embargo, si lo perdemos pensando en callejones sin salida y en pozos desbordados. Y es entonces cuando me replanteo con que ojos miro yo la vida, y si la miro como realmente deseo. Me doy cuenta de que no todo tiene una respuesta tan fácil de hallar. Forma parte de la naturaleza humana, es inevitable no conformarse con lo que uno tiene, siempre queremos más.

Me hubiera gustado saber qué habría respondido aquél niño una vez le dijera que yo sí tengo miedo a volar, a perderme entre las nubes inmersa en un sentimiento de incertidumbre que me invade en forma de... ¿Por qué?
Quisiera tanto encontrarte...
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Mientras tanto, seguiré disfrutando de cenas como la de ayer, de risas y conversaciones que me llenan como quizá nunca hubiera podido imaginar. Seguiré dedicandome tiempo, como la noche de hoy, en la que me encuentro cansada de la rutina que me he empeñado en perseguir. Cansada de ayudar a mi cuerpo a sentirse más viejo, de ayudar a mi alma a sentirse más vacía. Últimamente la noche sólo me debilita... Y yo no quiero estar en segundas filas de combate si no en primera línea de batalla.
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En realidad pienso que nunca se deja de ser niño, simplemente nos olvidamos de que lo somos.
Y qué bonito es ser niño, ajeno a los miedos. No hay dificultades, no hay obstáculos, sólo novedades por experimentar... Y esa debe ser nuestra mentalidad.
¿Por qué no podemos ser amigos de algún pájaro? O al menos, siempre podemos intentarlo...

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Vida

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Ojalá mirarámos a todas las personas como si aún fueramos niños, para que realmente nos diéramos cuenta de como son y no pasar detalles ni palabras por alto. Yo no tengo miedo a volar, pero creo q ultimamente tengo miedo a demasiadas cosas. Es un texto muy bonito, me ha gustado mucho y me apropio de las palabras...me siento igual en muchos aspectos...cansado de muchas cosas

vida dijo...

Con "volar" me refiero a cualquier estado en el que uno es libre y se entrega sin pensar más allá, al amor, lo incondicional...
Siempre uno esta cansado de algo!

Anónimo dijo...

Se a lo que te refieres con "volar". Yo no tengo miedo a volar.

vida dijo...

Aisss amigo, como me gusta hablar contigo... Aunque siempre que hablemos recordemos situaciones que a ninguno de los dos nos hacen sonreir precisamente.
Sabes que te mereces algo muy grande, muy bueno, ESPECIAL. Y estoy segura de que lo vas a conseguir, porque has demostrado ser muy fuerte y sigues enfrentandote a la vida cada mañana con esa carita que digas lo que digas es optimista.
Un abrazote enorme :)