14/4/13

Once de abril de dos mil trece


Ha tenido que ser justo ahora
cuando ya no recuerdo si son cinco o seis
los años que han pasado desde aquél día
en el que la palabra promesa dejó de tener significado.
Hacía tiempo que una tarde de verano
no era tan fría como aquél instante
en el que sólo fuimos desconocidos
ajenos a nuestra historia,
a nuestros planes hundidos tras tu huida,
a la vida que aún te sueña.

 
Vida

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Sería un instante frío pero bendito instante si luego lo expresas de esa manera.

Me encantó amiga, no dejes nunca de escribir :-).

Angel

vida dijo...

Gracias Ángel :)
Hay momentos tan intensos que resulta fácil describirlos.

Es el primer poema que no retoco y se queda tal y como lo escribí tras ese frío instante.