Estos días en Madrid han sido mucho más que largos paseos y enormes tragos..
La risa nuestros ojos, y el destino nuestra felicidad..
Por fin pude ver cumplido uno de mis sueños, uno de esos que todavía seguía en la lista….
Sólo con un pie en la Sala Galileo Galilei mi universo se llenó de estrellas y de recuerdos voladores de tanta poesía plasmada en canciones. Todas esas fotos descoloridas en un corcho, tantas historias que me transportan en un suspiro a cualquier año, mes o día de mi corta o larga vida.
.
Por un momento me convertí en niña, observando cada detalle, la torpeza de algunos, la segunda A ligeramente torcida, la oscuridad del lugar, las parejas abrazadas, el escenario tan pequeño… ¡Feliz!.
Me encantó el concierto, sobre todo descubrir diminutos secretos que aquélla noche quisiste compartir con nosotros… Y bueno, posteriormente, y nunca mejor dicho, el destino quiso que acabasemos bebiendo cerveza en la barra del Libertad 8, ese gran bar que ha proporcionado luz a más de uno, incluso a nosotras… Apareciste como un ovni, y esa fue tu impresión, pero no sabes la ilusión que me hizo poder conocerte Tontxu!.
Y bueno, las copas, Helion y nuestras ganas de volar hicieron el resto.
.
Y yo, que subida en una una noria llegué al hotel, quise imaginar como te contaba cada detalle de esa noche como si el tiempo no hubiera pasado…
.
… ¿Vivo en el lugar equivocado?
Vida
..
1 comentario:
Madrid, ciudad de alegrías y de penas, salada y sin mar... ¡Engancha!
Publicar un comentario