Que mi aire te debe la vida
no es ninguna confidencia.
Pues sabes, amor mío,
que tus manos son el reclamo
en esta revolución.
Sabes bien que mi alma suspira
encontrarse con tus ganas,
pero acércate despacio, lento,
que no quiero sentir más allá
de lo permitido
no quiero
perderte antes de encontrarte.
que es tu nombre con apellidos,
no quieras ser mi Ítaca entre pecados,
no sé, no traigo paz ni tiempo que malgastar
sólo soy un rostro cansado que espera
abandonarse a tu risa.
No es fácil respirar entre derrotas
y bailar al son de este delirioque es tu nombre con apellidos,
no quieras ser mi Ítaca entre pecados,
no sé, no traigo paz ni tiempo que malgastar
sólo soy un rostro cansado que espera
abandonarse a tu risa.
no es más que un deseo.
Pues sabes, amor mío,
que la entrada nunca es fácil
como tampoco lo es ningún final.
Vida
3 comentarios:
El aire da la vida en sentido real y matafórico. Bonito poema.
Saludos
Genial post...
besos
pd. te dejo tu taza de cafe donde siempre...
Poema que hay que leer varias veces ....cuánto miedo?, respeto?, vértigo?...hay entre sus líneas,. cuánta ternura y esperanza velada!
Precioso poema que no pasa desapercibido.
Un beso
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