Fuimos de esas parejas que exprimieron el tiempo
que el destino quiso para nosotros.
Nosotros, esa palabra que no teníamos miedo de pronunciar,
no existía fuego que levantara tus manos de mi cuerpo
ni terremoto capaz de alterar ni un solo plan de futuro para ti,
conmigo.
Fuimos de esas parejas envidiadas que vemos en las revistas
no nos importaba ser la voz de lo que ahora llaman amores imposibles.
Ganábamos batallas entre sábanas mojadas de imprudencia
arrancando la desdicha a este mundo incomprensible,
aunque a veces sólo fuéramos salvajes sudando problemas.
Fuimos de esas
parejas que cuidaban los detalles y las horas
sin rutina que
no llenase de explosión nuestros calendarios.Tus ojos siempre atentos a mis pasos,
tus manos: el milagro de tenerte.
Fuiste mi rutina favorita.
Fuimos de esas
parejas que al igual que nacen mueren.
Al parecer
esto del amor sí tiene fecha de caducidad.Y yo, amor mío,
sigo sin guardarte rencor,
es imposible olvidar que fuimos grandes:
el naufragio de algo que otros no tendrán la suerte de sentir jamás.
Vida
2 comentarios:
Hay que rellenar ese hueco cuanto antes. Aunque ya sé que es muy fácil decirlo.
Mucha suerte.
Gran descubrimiento tu blog.
Es bonito tener la capacidad de escribir, pero sobre todo de sentir, aunque a veces nos sorprenda un naufragio.
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